Fotos XV Feria medieval Villa de El Álamo 2010

3 mayo 2010 9 Por Jesús Pérez Pacheco
VALORA Y COMPARTE ESTE ARTÍCULO PARA MEJORAR LA CALIDAD DEL BLOG
(Votos: 0 Promedio: 0)

Fin de semana del 30 de abril, 1 y 2 de Mayo de 2010, la pequeña localidad del suroeste de Madrid El Álamo retrocede varios siglos atrás con su XV Feria Medieval, reconozco que viendo otras ferias de la Comunidad de Madrid, esta es la más completa, la que más me gusta y la que más actos realiza a lo largo de los 3 días que dura y a lo largo de todo su recorrido.




La feria se despliega a lo largo de las calles céntricas de El Álamo, desde la calle de las escuelas hasta el final de la calle Madrid, siendo el centro neurálgico de la feria la plaza donde se encuentra el ayuntamiento de la villa, aquí es donde se concentran las actividades más importantes.



En el Álamo se viene realizando esta feria en 15 ocasiones, aunque la noticias nos dicen que el ayuntamiento está en quiebra, ya sea por tradición o por impulsar la economía de la villa, esta festividad no falta ningún primero de Mayo, y es que cada vez  más y más gente acude, hasta el punto de organizar aparcamientos especiales para la afluencia de gente estos días.



Uno de los puntos fuertes de esta feria es la artesanía, los artesanos exponen sus creaciones a lo largo del recorrido e incluso muestran cómo se trabajaba el metal y la madera en tiempos inmemorables.



Sin duda, el mayor atractivo de la feria medieval de El Álamo, es la puesta en escena de las compañías de teatro que a lo largo del recorrido amenizan con sus estrafalarios trajes, cómo la compañía de Bugel noz que con sus pieles anaranjadas y sus cuerpos semidesnudos sacaban más de una carcajada a los asistentes a la feria o las criaturas de argán, Ainur con sus formas de insectos asustaban a más de un transeúnte.




Sonidos oscuros y del mas allá salían de los instrumentos del grupo de teatro Entr’act Ouroboros que a lo largo del recorrido de la feria, iban asustando, entreteniendo y sobre todo maravillando al publico que los observaba, una escenografía muy buena y unos trajes muy conseguidos llevaban en este grupo compuesto de arlequines, druidas e incluso demonios.






Como toda feria medieval, también tiene su mercadillo de objetos de artesanía, adornos, muñecos de madera, baratijas hechas a mano, pulseras ecológicas, y cualquier cosa que ni se nos hubiese pasado por la cabeza allí estaba, hasta un Don Quijote y Sancho Panza hecho a base de tuercas y juegos de guerra para niños, espadas, escudos y armaduras. También podías pintarte la cara cambio de la voluntad.










No todo iban a ser objetos, habría que llevarse a casa algo de la gastronomía medieval, patatas fritas a la vieja usanza, barras de chocolate puro recién traído de las Américas en la fabrica museo del chocolate, quesos y embutidos realizados artesanalmente, golosinas a granel de todos los tamaños y colores, no iban a faltar los típicos puestos vinagreros que al pasar cerca de ellos hacen que tu boca se vuelva agua al oler esas aceitunas machacadas, esas berenjenas cómo las que hace la abuela y para completar la cesta de la compra el puesto de los dulces, donde podías llevarte bandejas y bandejas de ricos bizcochos de todos los sabores.








Los remedios naturales abundaban también en la feria, desde el mítico desodorante en roca del mineral de alumbre, el tendero afirmaba que usándolo te hacía desaparecer el olor y el sudor y ni irritaba la piel y además duraba dos años, hasta el jabón de manos o de lavar la ropa hecho natural y artesanalmente.



Había que reponer fuerzas, pues la feria era grande, había muchas cosas que ver y los pies empezaban a quejarse, otra cosa no sé, pero en la feria medieval del Álamo no falta la comida, y qué comida, al más puro estilo medieval podemos disfrutar de cerdo asado trinchado y horneándose lentamente en la lumbre, sardinas y pescaditos fritos, pan preñados, tés morunos con sus respectivos dulces de miel, dátiles, pistachos y almendras, kebabs, de postre frutas rebozadas en chocolate y todo esto se puede acompañar de rica cerveza de hidromiel o incluso de sangría con frutas del bosque mágica.









Tras llenar las barrigas, una serie de conciertos y actuaciones iban a empezar en la plaza central del ayuntamiento, fue entonces cuando por parte de la compañía de teatro de Atraspies Circo comenzó la fiesta del Fuego, sin duda, uno de los actos más bonitos realizados en la noche del sábado, el olor a pólvora y queroseno impregnaba el ambiente mientras que los integrantes del grupo amenizaban la noche con saltos sobre el fuego, malabares, risas y sacando a gente del público para participar.









Sin duda, toda una experiencia la de esta feria medieval, por lo menos hay que venir una vez al Álamo a vivirla, he de destacar que hubo una batalla medieval de justas entre caballeros en la plaza del pueblo que por 3€ hubiese estado genial de ver, pero está claro que la feria es muy grande y no puedes visitar o ver todo en un día, necesitas por lo menos 2 de los 3 días que exponen, así que para el año que viene será.

También he de comentar que me solidarizo con el fotógrafo Luis Miguel Parra, del cual el ayuntamiento de El Álamo ha utilizado una de sus fotografías de años anteriores de esta feria medieval para realizar el programa de actos sin su consentimiento previo, y eso que la fotografía era Creative Commons.

Espero que os haya gustado y por lo menos os anime a ir visitarlo el año que viene. Tenéis todo el set de fotos en Flickr: XV Feria Medieval Villa de El Álamo.

Quizás también te interese