Patones de arriba

16 febrero 2011 8 Por jexweber

Sin duda, Patones de arriba es uno de los pueblos más bonitos de la Comunidad de Madrid, una joya oculta entre las montañas del nordeste de la sierra de Madrid, y sin lugar a dudas un punto turístico – cultural – gastronómico muy importante en la zona, Patones (el de abajo) es un pequeño núcleo urbano de unos 500 habitantes muy cerca de Torrelaguna, y desde allí se sube por una estrecha y sinuosa carretera que atraviesa los viaductos que gestiona el Canal de Isabel II del agua procedente del Embalse del Atazar y que finalmente nos lleva a una zona de aparcamiento.



Está prohibido que entren los vehículos ajenos al pueblo, tan solo se permite el acceso a los vecinos y dueños de restaurantes y tiendas, por esto se ha habilitado un pequeño aparcamiento que los fines de semana se queda corto, un pequeño camino de servicio sube hasta unas instalaciones del Canal de Isabel II, este pequeño camino puede ser usado para dejar el coche, pero aún así los fines de semana es un hervidero de turistas y hay que llegar pronto para poder aparcar.



Como veis, Patones sigue el estilo constructivo de la arquitectura negra tan conocida en Guadalajara, la riqueza en pizarra oscura de estas montañas hicieron de Patones de arriba uno de los primeros pueblos levantados piedra a piedra en mampostería de pizarra negra. Aunque muchas de las casas que vamos a ver son de nueva construcción, se han levantado sobre los cimientos de otras antiguas y se ha seguido su estilo constructivo para no impactar en el paisaje artístico patonesco.



El pueblo de Patones esta totalmente acondicionado para las visitas turísticas, en la plaza principal del pueblo donde se ubica la antigua Iglesia de San José hay un pequeño mapa ilustrado con los principales recorridos por el casco urbano y por las ruinas de las casas primigenias del pueblo, hay dos caminos que llevan hasta dos zonas elevadas del pueblo donde poder tener dos vistas panorámicas del mismo, la primera la veis en las fotos de arriba donde se divisan restos de antiguos muros de casas ya extintas, todo Patones es de piedra, el asfalto se queda en la entrada del pueblo, por ello se han acondicionado las calles con losas de piedra y pizarra negra acoplándolas a los desniveles y las enormes rocas que sobre salen y muchas veces forman parte de la arquitectura de Patones de arriba.



Se cree que Patones de arriba existe desde 1555 y que lo gobernaba una dinastia de reyes de origen visigodo, estos reyes administraban la villa como si un alcalde fuese, debido a la situación geográfica del lugar consiguió sobrevivir a la ocupación musulmana de la península y fue en el siglo XVIII cuando Carlos III acabo con la monarquía generacional de Patones tras negarse a pagar tributos a la corona.





Alrededor de todo el entorno de Patones se pueden hacer muchas rutas a pie, la belleza paisajística ha hecho esta zona las delicias de los amantes del treking, atravesando el núcleo urbano de casas de pizarra de Patones discurre la Senda Genaro, muy conocida por ser una de las sendas más largas de la Comunidad de Madrid, con un trazado de casi 70 kilómetros recorre el entorno del embalse de Atazar, indicada en todo momento con hitos y señales pintadas en las rocas como veis en las piedras de las fachadas de las casas patonescas.



La arquitectura tradicional que se puede ver en Patones de arriba representa a una época en la que las actividades ganaderas y agrícolas predominaban sobre el resto, se construían pequeñas estructuras rectangulares de piedra con tejas, muros de carga y estructura a base de vigas de madera, estas pequeñas estructuras eran utilizadas por los pastores para protegerse en los duros días de invierno de nieve, viento y lluvia mientras que épocas de tranquilidad temporal se usaban como almacén de alimentos y aperos, disponían de buena ventilación gracias a pequeños huecos entre las piedras y en el interior había un pequeño camastro de paja y un lugar para hacer lumbre, muchas de las casas actuales han copiado este sistemas constructivo tradicional pastoril.




En la parte más elevada del pueblo se pueden ver unas estructuras circulares de piedra muy llanas, estas estructuras eran las eras, utilizadas para secar y trillar el grano recogido en la época de recolección de cereales, habitualmente el centeno era lo más trabajado en estas tierras.



En la parte baja de patones discurre un pequeño arroyo donde se ha construido un paseo y un pequeño puente, desde aquí sale un camino que llega hasta el cementerio de la localidad, al final de este paseo se encuentran los antiguos lavaderos y la fuente nueva, en estos lavaderos se aprovechaba el agua de este arroyo.



Uno de los mayores atractivos de Patones de arriba, quizás sea su comida tradicional y su oferta de restauración, quizás demasiada, en cada calle del pueblo hay un restaurante y en todos ellos la especialidad son las carnes a la brasa, el cordero asado y las migas con uvas, los precios rondan los 18 – 25 € por menú y mucha gente solo sube hasta aquí para degustar un buen plato de cocina tradicional.


Espero que os haya gustado mi pequeña mención a este pueblo que pasa desapercibido en la sierra nordeste de la Comunidad de Madrid, viéndolo parece mentira que este tan cerca de Madrid capital, se ve que por su ubicación ha podido permanecer fiel a sus historia, su arquitectura y sus costumbres.

Si no dispones de coche, no hay problema, puedes llegar a Patones de arriba desde Madrid, puedes coger un autobús en Plaza Castilla, concretamente la línea 197, el autobús te dejara en Patones (El de abajo) y desde allí puedes tomar una senda de espectacular belleza paisajística llamada la ruta del barranco, en 1300 metros llegaras a Patones de arriba.

Podés ver más fotos (76) en el set completo de Flickr: Patones de arriba

Ubicación de Patones de arriba

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